La montaña es empinada veo la cima tan lejana, como empezar y justo antes de enfrentarme al miedo busco tu palabra y veo que puedo confiar... y con los ojos cerrados tomo tu mano y solo dejo que me guíes vos...

Quiero beber de tu arte para expresarme con libertad y el miedo alejar... enséñame a creer en lo que hago porque has despertado en mi la emoción, le has quitado las rueditas a esta bicicleta es hora de pedalear duro... me sostienes de un costado mientras zizagueo al pedalearme... estoy por largar y en el momento indicado sueltas tus manos dándome el ultimo empujón. Elevare un gracias en mi bemol, pensando en vos, desde el corazón. Porque aprendí a creer en lo que hago, se a despertado en mi la emoción.